25 de Noviembre-Día mundial CONTRA la violencia de género-
Testimonio de María Dolores Castillo, 30 años de casada.Mi esposo me ha maltratado física y psicológicamente prácticamente desde que éramos novios.
Antes siempre prometía que iba a cambiar, que en algún momento íbamos a ser felices.
Pero este año empezó con unas amenazas de muerte y me he tenido que mover.
Él antes pedía perdón. Ahora mismo ni pedía perdón, ni se arrepentía, ni nada de nada y reiteraba que todo iba a seguir igual.
Me ha querido echar de casa y dijo que iba a quemar la casa con los hijos dentro.
A partir del mes de julio me separé y me puse en contacto con la Federación de Mujeres Progresistas en España para que me ayudaran.
Hicimos una denuncia y pedimos protección judicial, pero nos negaron la orden de alejamiento.
Yo nunca antes había denunciado los maltratos de mi esposo, por mis hijos y porque le creía cuando me prometía que iba a cambiar, pero estábamos un día bien y todos los días mal.
Además, yo lo quería y me tenía enganchada psicológicamente con las cosas que me decía y con los detalles que tenía, pero en verdad te sentías despreciada.
Me conocía. Estuve desde los 15 años con esa persona y sabía cómo llegarme al corazón.
Siempre pensé que iba a cambiar, pero un día mi hijo mayor me dijo: "Mamá, las personas no cambian y tú le estás dando muchas oportunidades".
Yo siempre le respondía que había cosas que compensaban, pero a la hora de la verdad, después de 30 años, veo que no ha compensado nada.
Cuando mis hijos eran niños les daba palizas, pero ahora han sido amenazas de muerte y le han tenido pánico a su padre.
No era miedo, era terror. Era terror porque ya no se atrevían a convivir en casa y han tenido que poner cerraduras en las puertas de las habitaciones.
Ahora a él le dijeron que saliera de casa y nosotros hemos cambiado la cerradura, pero a pesar de eso creemos que en cualquier momento, si vamos por la calle o si tiene un ataque de celos, nos puede hacer algo.
Tememos que nos pueda disparar, porque él ha pertenecido a seguridad y tiene un arma.
La justicia y la sociedad no se dan cuenta de esas cosas.
Yo misma, cuando estaba con él no me daba cuenta de que mi mente estaba manipulada.
Mis palabras eran "no me mates poco a poco, mátame del todo". Creo que nunca se debe decir eso.
Pero cuando estás maltratada como estaba yo, pues entonces sí lo dices.
Lo que ha desatado que yo me separara fueron las amenazas de muerte a mis hijos.
A mí también, por supuesto, a mí me iba a cortar el cuello. Pero a mis hijos los iba a quemar en casa.
Esa situación no se puede sostener en un hogar, eso es una familia destruida.
Nadie sabía nuestro problema, sólo mis hijos y yo.
Pensábamos que eso era lo normal en una familia.
Sólo en los últimos años, con las amenazas de muerte, me di cuenta que era una mujer maltratada.
Ahora sé que no se debe levantar la mano a nadie. Tenemos derecho a la vida y no nos lo pueden quitar.
Instituto de la Mujer http://www.mtas.es/mujer/index.html
900 191 010 - 900 152 152 (mujeres sordas)




